Los romeritos son un quelite, su nombre deriva del náhuatl quilitl, que significa “hierba comestible” y se convierten en el ingrediente principal del plato que nunca falta en nuestras mesas cada Navidad, en la cena de fin de año y en Cuaresma.

Durante la época prehispánica, estos quelites eran plantas muy valoradas por los aztecas y hoy en nuestros días continúan siendo un alimento muy importante para la gente del campo, por sus grandes beneficios nutricionales y medicinales.

Entre los nutrimentos que aportan tenemos que, como todos los quelites, los romeritos son ricos en fibra, minerales como el hierro y el potasio, y vitaminas A y C, esta última promueve la mejor absorción del hierro que contienen. Además, contiene sustancias bioactivas llamadas fitoquímicos como la clorofila que protegen nuestras células de la oxidación y del daño de nuestro ADN.

Por su riqueza nutrimental se recomienda consumir hojas verdes con frecuencia y los romeritos constituyen una excelente opción. Asimismo, recuperamos nuestra dieta tradicional, apoyamos al campo mexicano y a la economía local.

En nuestro país, la producción anual de esta planta asciende a más de seis mil toneladas, siendo la Ciudad de México su mayor productor.

 

 

 

FUENTE:gob.mx